¿Por qué son importantes la inclusión y la convivencia?
Aprendamos en conjunto de convivencia e inclusión

Inclusión
¿Qué es inclusión en Educación Superior?
Podemos entender la educación inclusiva como “el proceso que permite tener debidamente en cuenta la diversidad de las necesidades de todos los niños, jóvenes y adultos a través de una mayor participación en el aprendizaje, las actividades culturales y comunitarias, así como reducir la exclusión de la esfera de la enseñanza y dentro de ésta, y en último término acabar con ella.” (UNICEF, 2024)
El mensaje central es simple: todas las personas cuentan, y cuentan por igual. Sin embargo, intentar poner en práctica este mensaje es complejo. Por ello, la educación inclusiva puede considerarse como un proceso permanente (y sin fin) de fortalecimiento de la capacidad del sistema educativo para atender a todos los estudiantes. Por consiguiente, es un principio general que debería guiar todas las políticas y prácticas educativas (en lugar de ser el foco de una política separada) partiendo por la convicción de que la educación es el fundamento de una sociedad más justa y la base para que las comunidades sean más equitativas, inclusivas y cohesivas (Vitello y Mithaug, 1998 en UNESCO 2017). En particular, requiere reconocer, tal como lo han hecho UNESCO y CRES, que la educación superior es un bien público social, un derecho humano y un deber del Estado (Valessina et al., 2019).
Para lograr este derecho, los gobiernos, sistemas y centros educativos deben responder a las expectativas de quienes son educados, teniendo en cuenta que la capacidad de ofrecer oportunidades reales de aprendizaje sobre la base de un esquema “rígido” de integración es muy limitada (UNESCO, 2008a). Por ello la educación inclusiva se esfuerza por identificar y eliminar todas las barreras que impiden acceder a la educación y supone un proceso de cambio que trabaja en la formulación y aplicación de una vasta gama de estrategias de aprendizaje en todos los ámbitos, desde los valores institucionales hasta la pedagogía y la enseñanza. Todo ello con el objetivo de que los centros educativos sean más responsables ante la diversidad de sus estudiantes, sea en razón a sus orígenes, intereses, experiencias, conocimiento, capacidades o cualquier otra (Booth & Ainscow, 2015).
Convivencia
¿Qué se entiende por Convivencia en Educación Superior?
La convivencia en la educación superior se define como el conjunto de interacciones y relaciones sociales entre individuos que comparten un mismo espacio físico o social. Esta convivencia implica la capacidad de coexistir de manera armoniosa, respetuosa y colaborativa, a pesar de las diferencias culturales, sociales y personales. La convivencia no se limita a la ausencia de conflictos, sino que también incluye interacciones positivas y constructivas que fomentan el bienestar colectivo y la cohesión social. La convivencia es fundamental para crear un entorno de aprendizaje inclusivo y de respeto mutuo, que promueva el desarrollo integral de la comunidad educativa.
Diversidad
¿Qué es la Diversidad en Educación Superior y por qué nutre a las comunidades?
La diversidad en la educación superior se refiere a la presencia de personas de diferentes orígenes culturales, étnicos, sociales, y de género en los campus universitarios. Esta diversidad no solo enriquece el ambiente académico, sino que también fomenta el aprendizaje y el desarrollo personal de los estudiantes. Según varios estudios, la diversidad en los entornos educativos de nivel superior tiene múltiples beneficios:
- Fomenta el desarrollo cognitivo y crítico: La interacción con estudiantes de diversos orígenes expone a los alumnos a nuevas perspectivas, lo que ayuda a desafiar sus suposiciones previas y fomenta un pensamiento más complejo y crítico (Boylan et al., 2003).
- Enriquece las discusiones académicas: La diversidad dentro de los salones de clase contribuye a discusiones más ricas y variadas, lo que permite que los estudiantes aprendan de diferentes puntos de vista, mejorando así su capacidad para resolver problemas en un contexto multicultural (Gurin et al., 2002).
- Mejora la preparación para la vida profesional: Los estudiantes que experimentan entornos educativos diversos están mejor preparados para enfrentar desafíos en un mundo laboral globalizado, donde las habilidades interculturales son esenciales para la colaboración y la innovación (Brown, 2004).
Valores en Acción
Valores para transformar realidades, qué son y por qué son tan importantes
Una de las formas más importantes de entender la inclusión es verla como el proceso sistemático de llevar determinados valores a la acción. Se trata de un compromiso con valores particulares que representan el deseo de superar la exclusión y promover la participación. Si no está relacionada con valores profundamente arraigados, entonces la llamada a la inclusión puede representar simplemente la conformidad con una “nueva moda educativa” o la complacencia superficial con las instrucciones que emanan de la administración.
Los valores son guías fundamentales y promueven la acción; nos impulsan hacia adelante, y nos dan un sentido de dirección, definiendo un destino. No sabemos si estamos haciendo, o si hemos hecho lo correcto, sin entender la relación entre nuestras acciones y nuestros valores. Todas las acciones que afectan a los demás se basan en valores. Cada acción se convierte en un argumento moral, seamos o no conscientes de ello. Es una forma de decir “esto es lo que hay que hacer, es lo correcto”. Cuando explicitamos y desarrollamos un marco de valores establecemos cómo queremos vivir y educarnos, ahora y en el futuro. Ser claro acerca de la relación entre valores y acciones es el paso más práctico que se puede tomar en la educación. Los valores nos guían para saber lo que debemos hacer, y para comprender las acciones de otros.
En los centros educativos esto significa vincular los valores a los diferentes “sistemas de prácticas” que en ellos se establecen, desde el currículum, a las formas de enseñar y a las actividades de aprendizaje, pasando por el clima de relaciones y la interacción en la sala de profesores, y llegando a lo que ocurre en las áreas de esparcimiento y los recreos o en las relaciones entre los estudiantes y el resto de la comunidad universitaria.
El marco de valores que promovemos y que está disponible en la sección “Participa” de este sitio, está basado en lo que Booth & Ainscow (2015) han desarrollado como marco para apoyar el desarrollo inclusivo de la educación y está formado por una unión de piezas relativas a temas relacionados con la igualdad, los derechos, la participación de la comunidad, el respeto a la diversidad, la sostenibilidad, la no violencia, la confianza, la compasión, la honestidad, la valentía, la alegría, el amor, la esperanza, el optimismo y la belleza, además de los valores institucionales de la UTEM.
Cada valor resume un área de acción amplia y la aspiración a una educación y una sociedad más justa.
¡Si dudas de la contribución de un determinado valor,
trata de quitarlo de la educación!
¿Qué sería de la educación, por ejemplo, sin confianza,
honestidad, coraje o compasión?
¿Qué ocurriría si no hubiera alegría, amor, esperanza o belleza?
Si bien es posible dividir o diferenciar el marco de valores propuesto, es importante reconocer que todos estos valores están interrelacionados y unos y otros afectan en algún grado a las estructuras, se refieren a las relaciones y tienen una conexión espiritual.
Fuente: Booth & Ainscow (2015) Guía para la educación inclusiva. Tercera Edición.
¡Participa y vota por los valores que te identifican y aquellos que quieres erradicar!
Accesibilidad
¿Qué es Accesibilidad?
La accesibilidad se refiere a la capacidad de todas las personas, independientemente de sus capacidades físicas, cognitivas o sensoriales, para acceder, participar y utilizar de manera plena y equitativa los espacios, servicios, productos o recursos, ya sean físicos, digitales o sociales. En el contexto de la educación superior, la accesibilidad implica garantizar que todos los estudiantes, incluidos aquellos con discapacidades, tengan igual acceso a los recursos educativos, actividades, infraestructura y tecnología necesaria para su aprendizaje.
Esto incluye:
- Entornos físicos accesibles: Adaptación de infraestructuras como rampas, ascensores y baños adecuados para personas con movilidad reducida.
- Recursos educativos accesibles: Provisión de materiales en formatos accesibles (por ejemplo, audiolibros, texto en braille, subtítulos para videos).
- Tecnología accesible: Diseño de plataformas digitales que puedan ser usadas por personas con discapacidad, como lectores de pantalla o software para personas con dificultades visuales.
- Políticas inclusivas: Implementación de políticas que promuevan la inclusión y eliminen barreras de acceso, tanto para estudiantes como para el personal con discapacidades.
La accesibilidad es un componente clave para promover la equidad e inclusión en las instituciones educativas, asegurando que todas las personas puedan participar plenamente en la vida académica sin impedimentos debido a barreras físicas o tecnológicas.